Ansiedad y Estrés: Cómo Identificarlos y Aprender a Gestionarlos

Cómo psicóloga online para ansiedad y estrés, a menudo veo en mis consultantes que sienten que su mente no para, su cuerpo está siempre tenso, la preocupación se transformó en un acompañante diario y parece que nunca se puede desconectar. Si a vos tambien te pasa, necesitás leer este artículo.

ansiedad psicóloga online Mariana Olivera

Muchas personas viven con ansiedad y estrés, por eso es importante saber que hay psicólogos entrenados con herramientas efectivas para que puedan sentirse mejor.

Tanto la ansiedad como el estrés son una respuesta natural, pero ¿Cómo se diferencian?

La ansiedad es una reacción de supervivencia ante situaciones que percibimos como inciertas o amenazantes. Su objetivo es prepararnos para actuar, pero cuando es frecuente o intensa, esto nos desgasta y puede afectar nuestra salud mental. Se mantiene incluso sin un detonante, genera tensión continua y preocupación constante.

El estrés, en cambio, es una respuesta directa a una situación concreta que, cuando se resuelve, deja de estar presente. Pero ojo, si el estrés es sostenido o esta situación nunca se resuelve puede generar un malestar emocional significativo (como puede pasar en entornos laborales diariamente estresantes).

Primeras señales físicas y mentales de la ansiedad

El sistema nervioso es la red de comunicación de nuestro cuerpo. Si se presenta la ansiedad puede enviar las siguientes señales:

  • Se te dificulta notablemente el concentrarte, poder tomar decisiones o memorizar.
  • Aparecen problemas para conciliar el suelo o te despertás durante la noche.
  • Sentís tensión muscular persistente, te duele la cabeza, tenés malestares digestivos sin causa médica.
  • Sentís que te saturás facilmente tanto con vos mismo/a como con lo demás.
  • Presentás reacciones emocionales desproporcionadas o baja tolerancia a la frustración, te enojás por cosas que antes no.

¿Qué pasa cuando se activa la ansiedad?

Tu cuerpo está altamente alerta, los psicólogos la llamamos como una respuesta simpática ya que activa nuestra herencia filogenética de prepararnos para luchar o huir. Nuestra mente no diferencia el peligro real del imaginario, la ansiedad activada puede sentirse como tener un león en frente, aunque no esté presente y provoca síntomas que a veces se confunden con patologías físicas:

  • Activación Cardiaca: Palpitaciones, taquicardia y respiración acelerada.

  • Hipervigilancia: Sudoración, tensión muscular y rigidez.

  • Desrealización: Mareos, sensación de irrealidad o visión de túnel.

  • Malestar Digestivo: Sequedad de boca, náuseas o trastornos intestinales.

Estas sensaciones son incómodas, pero son la prueba de que tu mecanismo de supervivencia está hiperactivado. La clave es reaprender a desactivarlo.

¿Cómo hago para no tener ansiedad?

En consulta, uno de los enfoques más eficaces para trabajar ansiedad es el modelo integrativo, especialmente la combinación de la terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). El tratamiento se adapta a la persona. A veces será útil cuestionar pensamientos que generan malestar y no resuelven los problemas de la vida (TCC) y otras veces aprender a dejarlos pasar sin engancharse y en construir una vida alineada con lo que realmente importa (ACT).

Ejercicios para reducir la carga de la ansiedad

Mientras iniciás tu proceso terapéutico, podés empezar a implementar estos hábitos:

Tomate pausas de 5 minutos: Usá técnicas de respiración diafragmática para enviar la señal de calma al cerebro y detener el ciclo de preocupación.

Si hiciste algo impulsivamente intentá registrarlo escrito en una hoja de papel y traelo a las sesiones.

Establecé zonas de tu casa donde puedas desconectarte totalmente, delimitá momentos y lugares sin estímulos que te estresen. El descanso es prioridad para manejar la ansiedad.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. Si estás experimentando ansiedad o depresión significativa, agendá una sesión conmigo u otro profesional de salud mental matriculado para una evaluación personalizada.

contactame para una consulta profesional y trabajemos en equipo para recuperar tu calma.